Los que me leáis de vez en cuando sabéis que, por mi actitud y la cantidad de plástico que compro en Blanco, no soy nada oenegera. No, eso no es una falda muy corta, no he dicho conejera, he dicho oenegera, de ONG. No soy, no voy del palo ONG. En general me parece bien que existan, como los ídolos de masas o la Lotería del Gordo de Navidad. Me parece bien que estén porque hacen a la gente soñar. El problema es que a mí ONG me suena a pelo sucio, medias de rayas y gente vaga, sea a pequeña o a gran escala. ¿Me llamáis poco solidaria? ¿Tenéis un espejo a mano? El que piense en ONG y no piense en perroflauta en los 10 segundos siguientes, que done dinero. Qué, ¿cuánto cae? ¿Cuánto dinero o tiempo donamos a causas justas al mes?
Soy muy idealista, pero el mundo no se mueve con ideas, sino con hechos. Y hay ONG's que se pierden en pegar gritos pero no ponen ladrillos. Muchos seguro que desconfiáis de las ONG's, ¿verdad? Demasiada gente, demasiado dinero, demasiado camino para llegar hasta donde queréis que llegue. Porque vosotros queréis meter un balón -comprado en la tienda de los chinos del barrio, que hasta el Decathlon no te vas a ir a comprarlo, que total la pelota es para un crío en Haití que no sabe jugar a nada, porque sin los Cantajuegos cómo va a aprender un niño a jugar, lo sabrás tú- queréis meter un balón, os digo, en una caja y queréis que a los dos días os llegue una foto del niño más bonito de África -espera, porque Haití está en África, ¿no?- con el balón, sonriendo y escribiéndote por detrás "Gracias". ¿Qué idioma hablan en Haití? Es igual. Su primer balón, su primera sonrisa y es por vuestra culpa. Ah, sí. Sentimiento. Qué gran año, este 2011.
Esta primera entrada de QuietBrown en 2011 va destinada a contaros la aventura -una de tantas- de una de las personas a las que tengo la suerte de querer más en este planeta. Planeta, ONG, ya sabéis. No sé por qué, con lo bicho que soy, tengo alrededor siempre gente de lujo, gente que otros pagarían por tener. No sé cómo me las apaño, pero gracias.
Esta aventura de la que os hablo le pertenece a Guillermo. Cuando le despidieron en 2009 del trabajo, a punto de tomarse sus vacaciones, y le dieron una indemnización, mi amigo Guillermo salió corriendo y gritando, se acercó al banco, abrió una Cuenta Ahorro Vivienda, fue a buscar piso, pagó la entrada y... No, no, espera. Ése no es Guillermo. Al menos, no el que yo conozco. Guillermo lo que hizo fue marcharse de viaje por el sudeste asiático, como había planeado, para conocer, para oler, para dejarse picar por insectos y comprarse muchas camisetas.
Un día, en Camboya, leyó un cartel que le preguntaba: "¿Quieres hacer un turismo diferente?". Y vaya si quería. Se acercó más y más al cartel hasta que de éste salió una mano pequeñita que le agarró de la solapa, le quitó las mangas a su camiseta y, en tirantes, le metió en un orfanato para dar clases de inglés a niños camboyanos.

Estos niños, que a veces son huérfanos realmente y otras son huérfanos económicos, van al colegio y aparte reciben esas clases de inglés porque el idioma es lo que les puede permitir, un día, cambiar de vida, de país, dedicarse a algo relacionado con el turismo... Para resumir: se les pretende dar la mayor calidad de vida posible. Y para eso no hacen falta Cantajuegos.
Guillermo se quedó dando clases dos meses, ampliando la estancia prevista y estirándola todo lo que el dinero le dio de sí.
A la vuelta, aparte de una cucaracha asquerosa, le habían picado Vatna, Tah, Kana -sí, la de la primera foto-, Su In... Y Guillermo quiso volver. En su nuevo trabajo esperó hasta poder tomarse las vacaciones y se marchó de nuevo, un mes, con la ONG ACODO al orfanato, que se encuentra en Siem Reap, una zona muy turística.
Al ser la segunda vez que iba, Guillermo, que en su primera estancia ayudó a la mudanza a un nuevo recinto del orfanato, mejor habilitado, se relacionó mucho más con los trabajadores camboyanos y menos con los demás voluntarios, gente que como él pasa un tiempo, más o menos largo, dando clases. Imaginaos la escena cada vez que salían del orfanato los trabajadores y él para dar un paseo o tomar algo: Guillermo, un occidental de 1,90m de altura, con su musculoso torso y la lluvia monzónica resbalándole por los abdominales, entre un grupo de camboyanos a los que saca de media dos cabezas y con una piel algo más tiznada y unos ojos algo más... asiáticos. De nada, Gui, lo prometido es deuda.
Hablando con la gente que lleva a diario y durante todo el año las riendas del orfanato, se enteró de que pretenden no depender necesariamente de las donaciones y de que tienen un proyecto para intentar autoabastecerse y dar a los niños una estabilidad en cuanto a alimentación, vida, etc. Para eso han alquilado un terreno a unos 60 kilómetros del orfanato para criar sus propios animales, cultivar su propio huerto... En definitiva, buscarse literalmente las habas ellos solos. Eso no quiere decir que no sigan necesitando apadrinamientos ni donaciones, gracias a todo lo cual los niños este año van a un colegio mejor y duermen en mejores condiciones, por ejemplo, pero al menos tendrán la tranquilidad de tener un crecimiento más sano y seguro.
Guillermo volvió de nuevo con muchas picaduras de este segundo viaje y con una canción muy pegadiza en la cabeza: ayudarles desde aquí, ya que su situación económica no le permite estar allí, donde obviamente no le pueden pagar ningún salario. Por eso Guillermo ha pensado en una ayuda directa, recaudando dinero para poder construir un depósito de agua potable -sí, estáis leyendo bien, algo tan tonto como agua potable- en el recinto alquilado, ya que si no, no podrán mantenerse. Si falta la base, es imposible que crezca algo alrededor, ¿verdad?
¿Cómo podéis donar el dinero? En esta cuenta: 1465 0100 93 2028088777 de ING Direct.
En el grupo AGUA PARA CAMBOYA de Facebook tenéis todos estos datos y os podéis poner en contacto directo con Guillermo, aunque eso también podéis pedírmelo a mí, que le tengo a mano.
Os prometí una entrada con algo más de ilusión para empezar este año, algo mejor que un proyecto bonito no creo que haya, ¿verdad?
Sed muy, muy felices en el año que arranca. Mucho.
www.acodo.org


14:03
QuietBrown




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14 comentarios:
No veo mejor forma de empezar el año. Para muchos de nosotros lo de Año Nuevo vida nueva es sinónimo de apuntarse al gimnasio, hacer dieta, cambiar de piso... cosas sin las que hemos podido vivir hasta ahora. Pero para estos niños disponer de agua puede significar de verdad una vida nueva. Así que espero que salgan bien las cosas. Mucha suerte.
María, sí, ¡gracias! Está muy bien empezar el año ayudando a alguien más que a sí mismo,
¡un besazo enorme!
Buenas.
Yo soy el Guillermo del que Natalia habla tan efusivamente en este post. Solo quería decir tres cosas:
A) Si queréis cualquier tipo de información sobre el proyecto, no dudéis en preguntarme. Ya sabéis, buscad 'Agua para Camboya' en Facebook y ahí estoy yo.
B) Lo de los abdominales es mentira. Nunca he tenido y nunca tendré. Perdón por haber creado falsas expectativas :)
C) ¡Gracias, Natalia, por el cable!
Saludos para todos.
Hola, Guillermo del que Natalia habla... Efusivamente, dices, pues me he quedado corta en la admiración. Ya sabes que en persona no digo las cosas, que me cuesta la fama ;-)
A) Pues sí, dándole a 'me gusta' en el grupo ya se ayuda, pero con cinco euros -dos o tres cañas- se ayuda más.
B) Alto y guapo eres, ¡Miura!
C) Un placer,
¡besotes!
Siempre me ha parecido admirable la labor de los voluntarios y de cualquiera que entrega su tiempo a intentar mejorar la vida de los demás.
Este proyecto me parece precioso porque es un pequeño grano de arena en todo lo que se puede llegar a hacer. Con pequeñas acciones, se pueden alcanzar grandes metas. En este caso particular, tengo la suerte de conocer al musculoso promotor de la iniciativa, jeje.
Sé que cada céntimo será bien empleado y esperamos que esta ilusión se haga realidad.
Con la ayuda de todos, será posible :)
Para poner las cosas fáciles, esta es la página de Facebook:
Agua para Camboya
Santi, el proyecto me gusta porque es pequeño, sencillo y alcanzable con un poquito de esfuerzo de cada uno =)
¡Gracias y muchos besos!
Cierto es que no escribo tanto como quisiera, pero leí hace poco que "el que mucho publica, poco tiene que decir". De todas formas, si la inspiración me acompaña, haré lo que pueda.
Gracias por leerme y, por considerarme (¡qué exageración!) maestro...de la palabra en tu blog.
un beso desde vietnam
Alfonso, me pasa igual que a ti. No quiero publicar a diario pero llevo mucho tiempo sin escribir, casi ni siquiera en la libreta que llevo siempre, pero espero cambiarlo en breve.
Claro que eres un maestro de la palabra y cualquiera con sensibilidad que te lea se dará cuenta. Me gusta reconocer a los que saben hacer las cosas.
Muchos besos para esa aventura vietnamita (aunque llevas ya un tiempo por allí, por lo que he visto) y espero más versos =)
Gracias de nuevo. Te animo a que publiques, también te sigo. Y sí, son 7 meses ya en Hanoi, la capital de Vietnam. Aquí estaré como becario de Gestión Cultural mínimo hasta junio y puede que otro año más. Ulises ha publicado versos sobre Egipto (más bien un juego periodístico). También tengo blog sobre Vietnam: cordobesenhanoi.blogspot.com (El cordobés impasible)
besos
En unos 20 días llego a Siam Reap y me gustaría, espero, poder conocer en persona a Guillermo y su proyecto.
No soy un voluntario, soy una persona que, junto con otros cientos de almas, crearemos una casa escuela para los pequeños y pequeñas que "viven" inmersos en el mundo de la pederastia.
¿El país elegido? No es el elegido, es el que realmente lo se necesita. Camboya.
Como digo, voy a acercarme personalmente hasta las instalaciones para ayudar en lo que pueda, recibir información directa de los que mejor pueden hacerlo, y continuar viaje para regresar, un año después, con todas las fuerzas del Mundo y lo necesario para intentar dar Vida a quien no la tiene.
Guillermo, aquí me tienes. Aquí nos tienes a todos los que formamos "Un lápiz, un dibujo".
Espero, porque así lo deseo, conocerte personalmente en unos días.
Un abrazo
El enlace a mi nombre es antiguo, muy antiguo, osea que dejo por aquí el enlace a la realidad del momento:
http://unlapizundibujo.wordpress.com/
Joseba, muchas gracias por leerlo y comentarme. Se lo diré a Guillermo para que se ponga en contacto contigo y podáis charlar =)
El proyecto de Agua para Camboya sigue adelante, porque sí, por desgracia, siguen necesitando.
¡Saludos!
Natalia
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