Odio volver después de una ausencia de varias semanas bruscamente, confesándome y buscando la manera de contaros todo lo que he pasado últimamente. Es muy duro, pero necesito desahogarme, porque sé que vosotros me entenderéis, ¿verdad?
Para empezar, no he estado de vacaciones corporales y mentales en el último mes, qué va. He estado iniciando algo muy grande, de lo que quería haceros partícipes. Porque os quiero, porque sois mi familia, mi gente, mis pelusas del ombligo, mis pelotillas interdigitales. Sois mi mí más intímo, que suena como a hacer pis aguantando para que no se oiga el chorro. Sois como mi higo, gente. Por eso me confieso.
No me llamo QuietBrown, ése es un nombre estúpido que busqué para camuflarme. En realidad, soy Donga -de Covadonga, para los que hace mucho que no se encomiendan- y en este último mes, junto a mi novio Sinco -de Síncope, su padre era un famoso cardiólogo con poco gusto por el santoral- hemos estado preparando… ¡Mi súper blog para enseñados lo bien que visto y lo guay que soy! ¡Mi EGOBLOG!
Ah, qué bien me he quedado, gente… No sabéis lo duro que ha sido guardar el secreto. He posado para vosotros… Os quiero, de verdad. No hago esto para que me digáis lo genial que soy, que no hace falta, de verdad. Os cuento cómo se fue creando con un pequeño diario, fui tomando notas cada día para ver cómo surgía el blog, llamado:
LA PALANGANA DE DONGA.
¿Os gusta el nombre? ¿Sí? Quería algo que sonara vintage * (las palabras con asterisco están definidas al final del texto), rural y al mismo tiempo íntimo. 'El bidé de Donga' me gustaba, pero le faltaba fuerza, por mucho que el chorro sea dirigible. Palangana es más chic* rural cool* diver hunter*, ¿verdad?
Ay, estoy tan emocionada…
DÍA 1 - Sinco y yo arrancamos nuestro cochecito y nos ponemos rumbo a un pueblecito de Toledo, Belvís de la Jara. Yo no lo conozco de nada, pero al parecer un amigo de Sinco tiene familia allí. Nos han dicho que si los lugareños se nos ponen bordes digamos el nombre de un árbol al azar, que es como se conocen las familias en los pueblos, y así nos los quitamos de encima. Yo le he propuesto llamarnos "los robles", que tiene más alcurnia, pero para Sinco es mejor "los acequios", que suena más paleto. ¿Acequia es un árbol, no?
DÍA 2 - Hemos vuelto a dormir a casa de nuestros respectivos padres, porque con tanta mosca en Belvís no hay quien pare. Y encima hay señoras vestidas de negro que suspiran, te miran y te preguntan que de quién eres.
DÍA 3 - Volvemos a Belvís, esta vez sin llegar a entrar al pueblo y armados con insecticida, y nos parece súper genial hacernos unas fotos en la carretera de entrada, así que me preparo con mi outfit * y saco mis elegantes pies del coche, con mis zapatos de 12 centímetros de tacón, lista para sorprender a Sinco con las poses que he ensayado delante del espejo. Sinco se ha comprado para la ocasión una cámara de ésas grandes… Con objetivo grande, no sé cómo se llaman. Es de Nikon o Canon, o así. Le costó 700 euros, pero es genial, porque lo pones todo en automático y quedas guapísima, ¡tenéis que probarlas! Hablando de probar, aquella sesión tuvimos que suspenderla porque no me di cuenta de llevarme maquillaje, y yo le dije a Sinco que sin rímel no soy nadie. Nos volvimos a casita y Sinco se enfadó un poco, pero luego le propuse que se hiciera unas fotos de su entrepierna, así, para que se entretuviera. Menos mal que cuando uno tiene pareja ya no se toca, que si no, no podría dejarle solo, ¿verdad, chicas?
DÍA 4 - Esta vez me llevo un maletín con mis cuatro cositas para maquillarme en plan natural. Os cuento un poco por si queréis imitarme. Primero me lavo bien la cara con jabón Neutro-pus Special Edition, que me venía de regalo con una caja de cereales -aquí tenemos excusa para usar la palangana-, y luego me echo la crema La Mer Ás Arrugas, portuguesa, para después utilizar el sérum post-hidratación Paqueus Arlo, que es un francés por lo visto súper famoso. Después rocío mi rostro con agua termal del manantial de Belvís de la Jara, que es buenísima para aportar ese rocío extra que necesitamos las flores como nosotras… Luego utilizo un corrector de ojeras, corrector de rojeces, corrector de puntitos negros, un tapaporos, un iluminador en ciertas zonas de la cara y uno genérico para el resto del rostro. Después vuelvo a usar cubreojeras, porque con tanta cosa por la cara me han vuelto a salir. Será el estrés del maquillador, será. Luego paso a untarme una base aceitosa, Oil Free Impossible, que me deja la cara brillante, para después matificar con polvos Som Os Kar Os, que son griegos. Luego utilizo una sombra natural, en marrones y un ocre ligero, para que mi ojo parezca más grande, y una sombra blanca bajo el arco de la ceja. Luego pinto la raya del ojo con un eye-liner que me traen de la Nasa, y el rímel, no puede faltar, para tener esa mirada de muñeca que tanto nos gusta. Un poco de colorete, un poco de vaselina y gloss* -yo uso la marca Laikabich, que es rusa y me chifla- y ¡listo! Ya estoy preparada para la gran sesión, ¡quedo genial, como si no me hubiera maquillado! ¡Súper natural!…
DÍA 5 - El día anterior tardé tanto en maquillarme que se nos fue la luz y el modo 'auto' de la cámara no nos daba soluciones… Fuimos de vuelta a casa y Sinco me pidió por favor que no me desmaquillara para el día siguiente, que así tardábamos menos, así que he dormido muy tiesa toda la noche, boca arriba, para que no se me estropeara nada. Volvimos por la mañana a Belvís. Misma carretera, misma luz espectacular… Hacía un calor terrible, pero queríamos aprovechar esa luz dura de La Mancha porque mi outfit era un súper blusón tipo árabe, con una cinta recogiéndome el pelo y unos pantalones cortos de lentejuelas tipo cabaretera, junto a mis taconazos… Y esa luz cenital, bruta, agresiva, nos venía genial. Total, que nos pusimos a tomar las primeras fotos. Bajo un árbol, con el cri-cri de la cigarra acariciándome los tirabuzones que graciosamente me había hecho esa mañana -en el blog luego contaré que es mi look para ir a trabajar, pero este es nuestro secreto, ¡no trabajé ni un día, estaba de vacaciones!- y que a Sinco le pone nervioso, porque dice que el olor a pelo quemado de la plancha le recuerda a cuando él se hace la láser en el culete y claro, se tensa, pues ahí, bajo ese árbol, me puse a posar como mejor sé: De medio lado, subiendo la patita izquierda hacia atrás y acercándome una mano a la cara, para que no destaquen demasiado mis ojos. Me pone nerviosa ser el centro de atención… Pero de repente aparece la Guardia Civil a chillarnos que qué coño hacemos ahí, aparte del gilipollas. Sinco se puso aún más nervioso que cuando le hacen la láser y yo pasé la mayor vergüenza de mi vida. Nos piden papeles, nos dicen que nos libramos de la multa de chiripa, y nos piden que circulemos. Nos alejamos disimulando con el coche y en cuanto han pasado de largo, volvemos. ¡Me encanta el riesgo! Sin embargo, tenemos que suspender la sesión de fotos porque del estrés a mí me han salido unos rodalazos de sudor que, en palabras de Sinco, van a hacer la foto en 3-D: además de verse en dos dimensiones, se olerá. Yo le pego un puñetacito y disimuladamente paso mi dedo índice por la axila, para olerlo cuando él se despiste. Qué exagerado, ¡casi no huele!
DÍA 6 - Me levanto dos horas antes para maquillarme y arreglarme los tirabuzones, que parecen una maraña de hurones peleándose, y nos ponemos rumbo a Belvís otra vez. Una vez allí, nos escondemos un poco más para hacer las fotos, pero como las piernas me empiezan a picar por las ortigas y se me engancha el vestido -he cambiado de outfit porque los rodales de sudor no salen del blusón, después de haberme costado 200 euros la mierda camisa- decidimos volver a la localización inicial. Una vez allí, patita izquierda levantada, boca entre-abierta, mano junto a la cara sujetando tierna y pícara a la vez un tirabuzón… Ay, ¡cariño, cuidado!
DÍA 18 - Tras doce días hospitalizado después de que le atropellara un camión de transporte de agua termal de Belvís que no vimos venir, preocupados como estábamos en entender por qué no saltaba el flash de la cámara -con flash nos parece todo más profesional- y en que no se me transparentaran las bragas, Sinco es dado de alta y yo respiro tranquila. Qué mal lo he pasado, al menos he ido pensando un montón de outfits para el blog… Y a Sinco no parece que le quede más secuela que una leve cojera, pero eso le da aire de dandy y me gusta.
DÍA 19 - Me toca a mí conducir hasta Belvís. Me enfado porque eso significa que no podré ponerme los taconazos desde primera hora, porque yo me debo a mi público y si les digo que llevo tacones, ¡tiene que ser verdad! No pasa nada, Sinco me dice que él no se chivará, aunque como veis os lo estoy contando yo ahora, jijiji. Él deja a un lado su muleta y se pone a hacerme las fotos. "Gira ahí, así, cariño, la patita, no, no la subas tanto, ya sabes, las bragas, ah, que no llevas, cari, pero no me digas esas cosas aquí en medio de la era…". Y tras unas 50 fotos, él se pone a mirarlas en la cámara y me enseña varias. De repente, se queda serio. De repente, yo me pongo a llorar. No hay forma de consolarme. Los dos sabemos lo que ocurre… ¡Tengo las piernas demasiado gordas para ser una egobloguera de verdad! Las egoblogueras que yo adoro tienen patitas de alambre, escuálidas, juntándose en las rodillas con un arco entre los muslos por el que pasan los trenes llenos de estilo hacia vuestros ojos. Y yo, mi querida gente, quiero que os sintáis orgullosos de mí. Así que dejamos durante unos días el blog para ponerme con la 'operación patitas de alambre'.
DÍA 26 - Paso siete días casi sin comer, más un montón de infusiones para la disolución de líquidos en el organismo, Hazorín, creo que es la marca, y duermo todas las noches con las piernas envueltas en bolsas de basura. He utilizado, además, una crema adelgazante árabe, que se llama Vealgymvaga. Me ha costado un pastón. He pasado hambre pero ha merecido la pena, creo que las piernas ahora sí son dignas de blog. De nuevo a Belvís, donde nos enteramos -porque nos lo gritan- de que nos llaman "los tontos la cámara", que es una forma de abreviar que tienen aquí muy bonita.
Sinco comienza a hacerme fotos, así, así, muy bien, gira, no, no tanto, vale, cari, cielito, ven, no, no tanto, joder, a ver… Y se para. De repente. Yo le miro y le pregunto si hay algún problema. Sinco le mira, me mira, y sonríe mirando hacia abajo. Ay, no sé, ¿qué pasa? Miro a Sinco desconcertada y éste me dice: "El flequillo, cariño, que te hace sombra en toda la cara". ¡Después de dos horas de plancha! ¡No! ¿Cómo es eso posible? Pues sí, me enseña las fotos y efectivamente no hay una, en cuanto se empiece a parecer a un primer plano, en la que no sombree mi flequillo, al que me niego a renunciar porque me hace parecer mundana y viajera.
Optamos, después de un berrinche en el que lucho por sollozar sin llorar para que no se me vaya el maquillaje al garete, por hacer las fotos desde lejos y tomar primeros planos de mi nuca, mis tobillos, mis muñecas o mis ojos.
DÍA 27 - Nos vamos al otro lado del pueblo, buscando el manantial de agua termal de Belvís, y que luego diré -pst, esto es otro secreto- que está al lado de mi casa. Me encanta sembrar despiste en las cabezas, jijiji. Me pongo un maxi-dress* con unas cuñas de esparto, el pelo lo dejo a su aire, sin flequillo, después de peinármelo durante una hora, para que quede natural. Sinco me pide que me suba a unas rocas y él se sube a un árbol, queremos ser transgresores. En un momento dado, me pide que ponga las piernas zambas. ¿Cómo? Zambas, chica, no sé, como cuando me pides algo, te digo que no sentado en el sofá y tú me lo pides por favor en plan niña pequeña desde el pasillo, así, zambas. Y él junta las rodillas y pone las puntas de los pies hacia dentro. Discrepo internamente porque jamás me he puesto a pedirle algo como si fuera lela, pero le hago caso. Cuando vemos las fotos en casa, ¡ya soy egobloguera total!
DÍA 28 - Nos vamos a pueblo cerca de Belvís, Puente del Arzobispo, para seguir con las fotos. Vaya vacaciones, ¡estamos haciendo mogollón de kilómetros! Y viendo campo, que siempre desestresa. Hoy llevo pantalón tipo harem*, top de croché* y un turbantito* en la cabeza. Piernas zambas y hoy hemos ensayado en el espejo antes de salir la 'mirada torva', que es ponerte así, como mirando en diagonal hacia abajo, como si pensaras en algo… No me puedo encantar más, en serio.
DÍA 29 - Hoy tocan fotos en la ciudad. Estoy harta de coche, porque además me toca a mí conducirlo siempre. Nos vamos a un callejón que huele a pis y se me ocurre una idea genial, ¿y si me hago fotos como si estuviera… pues eso, meando? Aquí no pongo mirada torva, no vaya a ser que parezca que estoy haciendo aguas mayores, sino que miro a la cámara y sonrío como si estuviera soltando diez litros de agua mineral. Termal natural. A las pocas fotos tenemos que parar porque casi me atropella un Smart. Ah, el outfit. Un vestido vintage que era de mi abuela. Le tengo mucho cariño, aunque huele a polillas...
DÍA 30 - Como nos gustó mucho la luz urbana -y, repito, estoy harta de conducir- nos quedamos en la ciudad. Vamos a un parque desde el que se ven los edificios de fondo. Sinco sigue con su cojera, así que no para de refunfuñar cuando le hago subir la colina. "Venga, amor, un poco más", le digo desde arriba. Y él me señala y me dice "¡ves como siempre pones las piernas zambas cuando pides algo!". Hago como que me indigno mientras intento enderezar las rodillas. Tenemos bastantes fotos como para ir poniéndolas en el blog los primeros días, así que estoy contenta. Hoy me he vestido con un vaporoso kimono que compré a una gitana en el mercadillo. Sinco me dice que le pega algo bucólico, así rollo feliz, saltando. Y lo hago. Salto, salto, desde un banco, en un columpio, salto, río, foto para allá, para acá, columpio desenganchado, yo con un pie en el columpio, el kimono roto por el forro por culpa de la cadena del columpio y el resto de mi cuerpo en el suelo, bajo el columpio. Rota, sin ego, sin blog, sin palangana.
DÍA 31- Y así llegamos al día de hoy. Estoy con dos meses, dos de baja, porque al parecer me he roto el tobillo por no sé cuántos lados, de una manera en la que, según el médico, solamente se lo han roto tres personas en España hasta ahora, todas egoblogueras y todas en shootings* al atarder en parques. Estoy triste y cuando veo las fotos de los días pasados, felices, solo tengo ganas de llorar. Me vais a perdonar, pero el lanzamiento de La Palangana de Donga se aplaza hasta nuevo aviso. Lo siento, de verdad. Gente, os quiero. Os beso desde mi sofá, convaleciente. ¡Eh! ¡Al menos podré volver a ver entera toda la serie 'Sex And The City' -la veo en español, pero el nombre en inglés es más de blog- y que me vuelva a cambiar la vida! Kisses darlingas!
CHIC: Tirando a cursi, pero en caro.
COOL: Guay. Chupi. Chachi.
CROCHÉ: El ganchillo que hacía tu abuela.
GLOSS: Brillo de labios.
HUNTER: Espabilados que hacen creer a chicas sosas que las pueden convertir en alguien con estilo.
LOOK: Pintas.
MAXI-DRESS: Vestido largo hasta que te lo pisas.
OUTFIT: Lo que llevas puesto. El modelo en cuestión, vaya.
PANTALÓN HAREM: Uno de esos pantalones anchos que pareces que llevas pañal o que te has… Vamos, lo que cualquier tío llamaría un 'cagao'.
SHOOTING: Hacer el idiota delante de una cámara.
TURBANTITO: Tan absurdo como suena. Un turbante, sí.
VINTAGE: Usado.
Dedicado a: Ely, que espero que lo disfrute al leerlo como yo escribiéndolo, y las que usan turbante y pantalones harem, porque algunas, encima, son amigas mías. Me voy a poner mi maxi-dress y que os den a todas...


13:51
QuietBrown
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23 comentarios:
No puedo hablar, lloro... ¡Pero qué grande eres, pelusilla ombliguera mía!
Me parece una falta de respeto que pienses, que escribas y que ironices sobre esos temas. Faltas al respeto a los egos, a los blogs, a las zambas, a las reflex, a los turbantes y a los más turbantes. Deberías quedarte callada, en lugar de herir sensibles egos frágiles cual mariposilla que requieren atención y reconocimiento constantes.
Qué buena eres, jodía. Siempre dejas a.alguien balbuceando y boqueando como un pez.
¡Larga vida a tus pestañas!
Jajajajaja muy bueno. Excelente relación de esa fama instantánea que dan los blogs. Todos somos artistas en estos espacios. Celebridades del tipo del gran hermano y confesos hacia las masas, diciendo lo que nadie que realmente conocemos sabe. Muy bueno. Saludos.
Naïf, ¡gracias, eres como mi higo, recuerda! Bueno, a ti te digo eso y lo mismo me haces una tarta... Jajaja, ¡gracias de verdad!
Santi, de verdad que lo siento, he intentado ser sensible con esos seres especiales, ponerme en su pellejo acrílico, pero... Me sale la OrangeRage y no hay manera. Me alegro de que te guste y de que balbucees. Es mi destino, dejarte sin palabras, recuerda ;-)
Mobtomas, a gente que sabe escribir, como tú, la fama que le llegue será bien recibida por los lectores, como yo, pero a una pava que junta dos camisetas y se cree la mejor de la Red, pues no...
¡Besos y gracias por comentarme!
Bueno bueno, me rindo! los nombres de tus productos me parecen lo más! y espero que Donga, que tambien podía ser Monga... ah que ya lo es!, se recupere pronto y vuelva! te comparto, porque es de ley blogger hacerlo
Ely, los productos los puedes encontrar en cualquier pijiperfumería, ¡solo tienes que hipotecar tu casa para conseguirlos! Confieso que autocensuré un poco, pero es que no me gusta hacer -demasiada- sangre. Gracias por comentar y compartir =P
Con los nombres de los productos se me escapó una carcajada abierta en el silencio oficinil. QuietBrown, te declaro NSFW :D
Tenía uno genial, pero cayó censurado por pasarme con la gente "fea" =P
Ya me explicarás que coj... es NSFW =S
Genial, genial!!!! y encima en la provincia de Toledo!! Cuando a Donga y a Sinco les de por ser rollo chungui que se vayan a Ocaña que tenemos 2 cárceles!!!!
jajajajaja, yo tambien comparto!
Peka's World, ¡gracias por pasarte y comentar!
Donga y Sinco pueden ser capaces de cualquier cosa, cuando quieras te los mando para allá =)
¡Besos y gracias!
Ay, jajajajaaj, hostia tía, que se me ha corrido el rimel y todo al leerlo, jajajajajaja
Es que es buenísimo! Eso sí, nos has dejado con la intriga... ¿cuál es el outfit del momento convaleciente? Porque oye, yo tengo curiosidad, jajajaja
QUÉ BUENA ERES!!!
NSFW: Not suitable for work o Not safe for work.
;)
María, ¡gracias por aquí también! Jajajaja. De verdad, me lo pasé pipa escribiéndolo, me reí un montón y lo de inventarme nombres de productos... No sé, creo que deberían pagarme por hacerlo =)
Para la próxima, 'waterproof', te recomienda Lloraitó, una marca algo choni, pero infalible...
Lo que llevaba Donga es evidente: un night-dress... Camisón de toda la vida...
¡Besos!
Ambientóloga, jajajaja, bienvenida y gracias =P
jajajajajajajajajajajajajajajajaja Desde el pais del sol naciente he llegado a este blog gracias a Ely y a Maria. Aun estoy rodando de la risa por los tatamis de mi habitacion. Como no uso rimel, la pecha de llorar de risa que me he pegado no ha supuesto ningun problema, las agujetas abdominales de tomorrow ya seran water de otro costal. El senor Kagata (no es broma, se llama asi) que es el que da el parte del tiempo en la tele, nos ha anunciado mega tifonazo para manana, pero no me importa, mientras diluvie ahi fuera y arrecie un viento que haria temblar los cardados de Mayra Gonmez Kemp, yo volvere a leer este post y me dara igual todo ;-)
ElPajarito
PD- Cuando Donga tenga que pasarse por estas tierras, ya la llevare yo a Daimaru a comprar un Kimono como Buda manda que no le gaste esas malas pasadas.
elPajarito, ¡bienvenido y gracias por comentar! Te hablo en masculino hasta nueva orden =)
Tienes suerte de ir por tatamis, para reírse es mucho más cómodo rodar sobre eso que sobre gres o sobre ortigas...
Gracias por tus palabras, de verdad, ya he dicho que me lo he pasado realmente bien escribiendo y la intención es que al leerlo, resulte igual de divertido.
Cuidado con las agujetas, que las carga el diablo ;-)
Creo que Donga se va a quedar sin ganas de 'kimonear' por una temporada...
¡Besos!
Qué fuerte tía, osea, jajajajajaja queremos la versión no censurada YA!!!
He intentado sacarme una foto levantando la pierna izquierda, parezco un avestruz cojo, con la derecha también vale? qué poco ego soy...
Mel, ¡tú por aquí! =P
La versión no censurada queda en mi ordenador para otras épocas en las que ande corta de ingenio.
Ten cuidado con las fotos levantando la pierna, que mira cómo se quedó la pobre Donga...
¡Besos y gracias por comentar!
Lo leí ayer y me pareció que exagerabas... hoy ya he comprobado que no, que has captado en tu texto toda la esencia de las miradas a algún punto indefinido del suelo y la sutileza de captar pequeños detalles, como un reloj Casio de pulsera :)
Aunque también empiezo a pensar que en el fondo, querrías hacerte un egoblog, tanta fijación no puede ser así porque sí.
Lo que me ha encantado ha sido los nombres de los productos, especialmente el del 'gloss', que me parece el más comercial, sin duda alguna.
Sonia, ¡por supuesto que quiero ser una egobloguera! Pero no una de tres al cuarto, no, una que les cambie la vida a todas ellas. Donga es solo el principio. La siguiente, me voy a Belvís y saco fotos ;-)
Y estoy por patentar el Laikabich, tiene su puntito...
¡Gracias por comentar y besos!
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