Una poesía de otro, de un grande -o consagrado, como gustan de decir los aspirantes mediocres- para que lo paladeéis sin ver, vomitándolo luego junto a mi honestidad.
Pero no me sale. La pedantería me huye cuando se da cuenta de que escribo corto por falta de tiempo y no de ingenio.
Desde luego. Yo para plagiar me reprimo bastante, jajajaja, pero a veces puede haberte influido algo que olvidas y escribes alguna expresión parecida a otra. Ojo, hablo de expresiones y no de Ana Rosa ;-)
Soy incapaz de plagiar a nadie ni a mi misma... y a veces lo pienso "joder con todo lo que tienes escrito nena, vuelve a publicar los antiguos y nadie se dará cuenta", pues ni así... prefiero cerrar el blog Besos
Para todo hay que valer, sobre todo para lo malo de verdad. Y el plagio es de lo peor (sin contar delitos de sangre y esas cosas, no la vayamos a liar...) Un beso
Cruela, totalmente de acuerdo. Este texto era una trampa y un guiño a la vez para mis lectores -o sea, vosotros-, porque como le decía a Ely, puedes parecerte sin querer a alguien, pero hacer trampas conscientemente... Hay que tener mucha cara =)
Lili, desde luego, hay que tener poca vergüenza. Artísticamente, un plagio es un crimen: matas la idea de otro haciéndola pasar por tuya, o la secuestras... Y sin embargo hay gente capaz, incluso, de firmar lo que otros les escriben, a quienes pagan una miseria, para llevarse los laureles del éxito. Sí, hablo de los 'negros'. A mí, que me encanta escribir, no me entra en la cabeza semejante estupidez. Pero cuando no te importa lo que firmas sino que salga tu nombre, funciona así =) ¡Gracias por comentar!
Es curioso, porque no escribí esta entrada para resaltar lo de copiar lo de otro. Hablaba más bien de la falta de energía e ideas para escribir algo propio. Hay cosas que moralmente no acepto y jamás haría, como copiar, pero es itneresante ver cómo casi todos vuestros comentarios van en la dirección del copieteo... =)
Todos los textos de este blog son propiedad de Natalia Sanguino. Las imágenes son libres de derechos, obtenidas a través de Flickr a menos que se especifique lo contrario.
8 comentarios:
a veces hay que reprimir las ganas y otras dejarse llevar, lo dificil es distinguir ambas situaciones, verdad?
Desde luego. Yo para plagiar me reprimo bastante, jajajaja, pero a veces puede haberte influido algo que olvidas y escribes alguna expresión parecida a otra. Ojo, hablo de expresiones y no de Ana Rosa ;-)
Soy incapaz de plagiar a nadie ni a mi misma... y a veces lo pienso "joder con todo lo que tienes escrito nena, vuelve a publicar los antiguos y nadie se dará cuenta", pues ni así... prefiero cerrar el blog
Besos
Para todo hay que valer, sobre todo para lo malo de verdad. Y el plagio es de lo peor (sin contar delitos de sangre y esas cosas, no la vayamos a liar...)
Un beso
Cruela, totalmente de acuerdo. Este texto era una trampa y un guiño a la vez para mis lectores -o sea, vosotros-, porque como le decía a Ely, puedes parecerte sin querer a alguien, pero hacer trampas conscientemente... Hay que tener mucha cara =)
Lili, desde luego, hay que tener poca vergüenza. Artísticamente, un plagio es un crimen: matas la idea de otro haciéndola pasar por tuya, o la secuestras... Y sin embargo hay gente capaz, incluso, de firmar lo que otros les escriben, a quienes pagan una miseria, para llevarse los laureles del éxito. Sí, hablo de los 'negros'. A mí, que me encanta escribir, no me entra en la cabeza semejante estupidez. Pero cuando no te importa lo que firmas sino que salga tu nombre, funciona así =) ¡Gracias por comentar!
Ni se me pasa por la cabeza, me pasaré meses sin escribir,pero copiar lo de otro? no logro siquiera pensarlo, muy fuerte.Un beso
Es curioso, porque no escribí esta entrada para resaltar lo de copiar lo de otro. Hablaba más bien de la falta de energía e ideas para escribir algo propio. Hay cosas que moralmente no acepto y jamás haría, como copiar, pero es itneresante ver cómo casi todos vuestros comentarios van en la dirección del copieteo... =)
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