Ene. I. E.
Entre esto y aquello, entre lo tuyo y lo aún más tuyo. El NIE.
Qué rabia me dais algunos, vuestras pantomimas de éxito, algún aire de revolución literaria que ni siquiera llega a ventosidad, que queda en tufo maloliente a comida podrida, lista para consumir pero pasada antes de fecha, de mala calidad, aunque bien envuelta.
Me vais a comer todos el NIE. Ene. I. E.
¿Y por qué? Por los dientes imaginarios rechinando en mi bóveda celestial. Porque me da la gana y porque estoy hasta el NIE. Porque sí.
No soporto los éxitos vacíos que tan a menudo veo últimamente, encumbrados porque todos se compran unos a otros los triunfos, en forma de libros, en este caso. No puedo con las listas de ventas injustas, con los pedestales que se han construido con mediocridad y premios otorgados entre primas y sobrinos, entre primas y sobornos. ¿Vivimos en una dictadura mediocre, sin talento, sin gracia? Me niego a creerlo, pero no puedo dejar de verlo.
No puedo entender que alguien, tú que te supones escritor, consiga algo que a mí me haría sonreír durante días, que me inyectaría las ganas de crear, y lo celebre diciendo "ufffffff", con muchas efes e incluso alguna falta de ortografía en los saltos de alegría. "Uf, no tengo palabras". Pues si no las tienes tú, cómo se las vas a transmitir a tus lectores. Si no tienes palabras tú, que eres el que escribe, imagina el nivel. El tuyo y el de los que te encumbran. No estoy de acuerdo con que a todos nos gusta oler nuestra propia mierda. Hay textos míos que asumo mediocres, que firmo rápido, que despacho, como éste. Y equivalente a los "ufff" son los "jur, jur", los "ains" y demás onomatopeyas inventadas para ocultar tu incoherencia, tu escasa capacidad y mi poca paciencia. Que no estás hablando en un chat, que no soy tu colega, que soy tu lectora. Trátame con respeto. Escribe algo decente. Trátame como si fuera inteligente, aunque tú no parezcas saber lo que es eso.
Y no os hagáis líos, no escribo esto desde el fracaso literario -que no sé lo que es, para fracasar hay que ser algo- ni desde la frustración de no vender tanto como esos dioses, no. No hablo como escritora, sino como lectora. Mi rabia no se dirige por la envidia ni se digiere con bilis, sino que la tiene una persona que ha tenido suficientes historias ya en sus manos como para saber que la paja mental que te han publicado no vale tanto como la gente se empeña en decirte, como tú te empeñas en creerte. Ay, así de repente parezco Pérez Reverte. Y os demuestro que, sin esfuerzo, escupo versos delante vuestro.
Y eso en un texto mediocre, ay, si me llega a salir bonito… ¿Ves? Aquí sí hay hueco a la onomatopeya, pero una de verdad, no una de dibujo animado con los perfiles mal coloreados.
Enarbolaré la bandera de que tú sabes contar, escribir y transmitir. Va. Entiendo que todos necesitamos comida basura para sentirnos rápida y cómodamente satisfechos. Pero también hay montados de cinta de lomo que no deberían ni salir del cerdo.
Me vais a comer todos el NIE. Ene. I. E. ¿Para qué sirve tu literatura? ¿Por qué sigues entre los más vendidos? ¿Cómo adoptas tu pose de triunfador? ¿En qué charco te miras?
No seré del todo negativa -resulta irónico que diga eso empezando con un "no" la frase- y os diré que hay gente que triunfa merecidamente y es capaz de sonreír con sus logros, además, de forma honesta, como el autor de 'El bolígrafo de gel verde', o el de 'Canciones para Paula', muy vendidos y cada uno dentro de su género, buenos. Mis dardos no van contra el talento. Van contra la falta de él y además la presunción, la chulería, la ignorancia. Porque si supieras lo que haces, probablemente te daría vergüenza. Menos mal que no tienes ni idea.
NIE. Pa' que te la pongas.
PD: No vuelvo a escuchar Calle 13 un día festivo… Este texto, su inicio, está inspirado en la canción de Calle 13, Fiesta de Locos.


20:27
QuietBrown
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6 comentarios:
Fíjate que esto mismo lo pensé el otro día respecto a una estrella Michelín... En fin, en todas partes cuecen habas. Tú sigue escribiendo, nosotros somos tu premio.
Absolutamente, algunas habas están bien cocidas y otras dan pena... Me parece precioso lo del premio y muy cierto, además, ¡gracias y besos!
Blogger no me deja comentar, segundo intento. La ecuación premio=calidad no es lo mío, al contrario.No entendí lo de NIE,cuestión de idioma, hablamos el mismo,pero a veces, no "pesco" el sentido,jajaja.Tus escritos,los del blog,me dejan pensando y eso,como lectora,es lo que busco cuando leo.Un beso
Vaya, segundo intento por mi parte también...
Lo primero, muchas gracias por tus palabras. Dejarte pensando es una idea que me encanta, me parece muy bonito que me lo digas =)
Los premios no siempre son justos, pero a veces se entregan a buenas novelas. Y esto es obvio que lo digo por si algún día me cae uno, jajajaja.
El NIE es una grosería. Es la tierra de nadie en la entrepierna, que "ni es culo" "ni es..."... Pues eso, ideal para cuando te tienen harta,
¡un besazo!
jajajajaja,gracias por la aclaración. Indudable que hay premios y premios, me refería a esos que son pura industria editorial, de esos donde el ganador luego tiene que fabricar escritos por año como chorizos=churros,como dicen uds.-Un beso
Ah, sí, como el Planeta, quieres decir, ¿no? Cualquier cosa que implique creación y se fabrique como churros... Mal asunto. ¡Un besote!
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